Guía para autónomos y pequeños negocios
Cambiar de web
sin perder Google.
Tu web está vieja, pero te da miedo cambiarla y desaparecer de Google. Si se hace bien, el cambio no tiene por qué costarte visitas. Estas son las claves.
Conserva el dominio
Es lo más importante. Google conoce tu dirección; si cambias de dominio, empiezas casi de cero. Pide a quien te lleva la web actual el acceso a tu dominio o que te lo transfiera.
Las páginas que funcionan
Si alguna página de tu web vieja trae visitas (un servicio concreto, por ejemplo), conviene mantener esa dirección o redirigirla a la nueva página equivalente.
Antes de cambiar, revisa
- Quién tiene el dominio y quién paga su renovación.
- Si tienes correos con ese dominio, para no perderlos.
- Qué textos o fotos de la web vieja quieres conservar.
Después del cambio
Actualiza el enlace en tu ficha de Google y en tus redes, y comprueba que el teléfono y la dirección coinciden en todas partes.
Con nosotros
Usamos tu dominio si ya lo tienes, y sigue siendo tuyo. Te enseñamos la web nueva antes de cambiar nada.